Cristales

Con la geometría sagrada podemos descubrir en las formas geométricas las relaciones metafóricas que se relacionan con la mente, las emociones, el espíritu y la consciencia, y cómo se reflejan hacia otros. Por ello, la simbología de los poliedros se hace más fuerte cuando analizamos cómo sus diferentes formas y composiciones ayudan a sanar tanto al cuerpo como a la mente y el alma. Dentro de los poliedros compuestos ofrezco los siguientes que ayudan a la limpieza del campo intersticial, dando como resultado la disminución de enfermedades autoinmunes como la diabetes, artritis, entre otras:

Dodecaedro. Está formado por triángulos y pentágonos. Establece una correlación perfecta entre la voluntad y el amor, entre el sistema nervioso y el circulatorio.

Cubo-octaedro. Está formado por cuadrados y rombos. Actúa en la interfase entre el cuerpo etérico y el físico, entre el espacio intersticial y la célula equilibrando y dando así un adecuado intercambio de información y de sustancias entre la célula y el intersticio que la rodea.

Además de adquirir su poliedro personal puede ayudar a alguien que desee, es decir, comprar un poliedro y en su interior, poner la petición por la que quiere ayudar a esa persona. Un ejemplo, mi hermano sufre de una enfermedad renal entonces en el poliedro se coloca el nombre de la persona enferma, y la fecha y hora de nacimiento o el ADN de la persona (un cabello, una uña, una gota de sangre, entre otras).