Psicoterapia Bioenergética

La persona desarrolla una estructura de tensión muscular, unos síntomas físicos y psíquicos, unos patrones de comportamiento disfuncionales repetidos, que le sirven de “coraza” para la defensa y el soporte de los conflictos internos (inconscientes) que provienen de sus experiencias en la vida. Para el mantenimiento de esa estructura (coraza) se necesita una considerable provisión de energía y por lo tanto no dispone de su plena capacidad natural. Aparecen los síntomas de mayor a menor envergadura (síntomas físicos, sentimientos de vacío, ansiedad, depresión, estrés, etc.) y si surge alguna circunstancia que pone en juego su estructura o bien, situaciones que requieren un esfuerzo para adaptarse, se produce una crisis. Estas crisis son las que suelen incitar a la persona a pedir ayuda profesional.

La terapia bioenergética ayuda a aflojar la tensión muscular recuperando la energía y así entrar en contacto con uno mismo, a expresar y aceptar los sentimientos que por suprimidos quedaron fijados en el cuerpo, se somatizaron: “cogieron forma” y nos limitan; condicionan el modo en que nos sentimos y comportamos. El contexto seguro de la terapia y el aflojamiento de la tensión muscular, permite a la persona el despliegue de estos sentimientos que reprimió. Al tomar consciencia de los conflictos no resueltos y liberarse de su carga, la energía se desbloquea abriendo paso a un nuevo espacio creativo donde poder construirse para una vida más plena y satisfactoria.

Terapia corporal (presencial)

En las primeras entrevistas el terapeuta puede observar a través de la expresión verbal y corporal de qué manera se manifiesta el conflicto. Además de la lectura corporal tiene una especial relevancia la respiración, el movimiento para desbloquear las tensiones corporales y ayudar a la persona a restablecer el contacto con las emociones. A medida que la persona expresa los problemas que la han llevado a terapia, empieza a darse cuenta del origen de sus conflictos, empieza a ver cómo se defiende de estos tanto psíquica como físicamente; comienza a sentirse a sí misma.

El terapeuta escucha lo que la persona dice al tiempo que observa lo que expresa su cuerpo y le propone ejercicios físicos específicos para ayudarla a sentir, en el presente, lo que está diciendo. Se liberan así las tensiones y sentimientos quedando al descubierto, junto con las vivencias que los originaron.

En el proceso terapéutico la persona aumenta la consciencia de sus sensaciones corporales y la capacidad de darles un significado. Comienza a vivir sus sentimientos de amor, tristeza, miedo, rabia, frustración… a expresarlos, a comprender las razones que tiene para sentirlos y a desarmar los conflictos inconscientes, es decir, dejar de repetir sus problemas.

El proceso terapéutico ayuda a la persona a descubrir su verdadero yo, a encontrar maneras más satisfactorias de relacionarse consigo misma, con los demás y con el mundo. A través del trabajo analítico, corporal y la relación con el terapeuta va recuperando su flujo energético y aumenta progresivamente la capacidad de creer cada vez más en sus sentimientos, impulsos instintivos y mensajes corporales: la capacidad de creer en sí misma. Se respeta más y se expresa más con mayor naturalidad y libertad, atreviéndose a hacer elecciones de vida acordes a su verdadero ser y pudiendo dar lugar a la realización integral: emocional, sexual, intelectual, profesional.

Terapias aplicadas en las sesiones

  • Reiki
  • Reflexología
  • Acupuntura
  • Masaje shiatsu
  • Masaje ayurvédico
  • Meditación
  • Aromaterapia
  • Cromoterapia
  • PNL (Programación NeuroLinguística)
  • Sanación pránica
  • Reconexión
  • Nutrición
  • Psicología
  • Ho’oponopono

Terapia on-line

La psicoterapia on-line es una opción cada vez más extendida. Esta forma puede ayudar a aquellas personas que prefieran hacerlo de esta manera o que por distintos motivos no pueden acudir a la terapia presencial. Estos motivos pueden ser por dificultades para el desplazamiento por motivos de enfermedad o falta de tiempo, constantes viajes por trabajo, el residir en una zona geográfica alejada de núcleos urbanos u otras razones que impiden comprometerse con una psicoterapia presencial.

El terapeuta realiza sesiones por video-conferencia en donde lo único que cambia es el medio, la atención es la misma. Este medio ofrece una garantía de confianza, calidad y una calidez mucho mayor con respecto a otras formas de terapia a distancia, la persona está segura de que siempre es atendida por el mismo profesional y además tiene toda la riqueza de la comunicación no verbal entre el cliente y el psicoterapeuta.

Afortunadamente las nuevas tecnologías nos brindan nuevas opciones para atender necesidades tan esencialmente humanas como el ser escuchado, comprendido y ayudado.

Si estás interesado sobre el funcionamiento de la terapia on-line escribe un correo electrónico y te enviaré toda la información que precises, escribe un mensaje desde la sección de Contáctenos